Las rutinas son buenas (hasta que dejan de serlo)

La mejor manera de incluir algo en nuestra vida diaria es que pase a formar parte de nuestra rutina. De manera que, pasado un tiempo, ya no nos costará llevarlo a cabo, porque habrá pasado a ser algo automático.

Hasta aquí todos contentos. Por ejemplo, deseo empezar a tocar la guitarra y me propongo practicar durante 15 minutos todas las mañanas nada más levantarme. He conseguido que se convierta en una rutina y lo hago casi de manera inconsciente.

Ahora bien, ¿qué ocurre cuando ya no nos enriquece esa rutina, ya no nos interesa… pero seguimos llevándola a cabo?

Nuestros intereses cambian y lo que hoy nos puede parecer bueno, mañana ya no lo es tanto. Pero tendemos a experimentar cierta resistencia al cambio; tanto para iniciar algo diferente como para dejar de hacer una actividad (aunque ya no nos guste como al principio).

Pongo otro ejemplo; en su momento me pudo parecer una 2012-04-05 09.37.57estupenda idea ir a clases de inglés los viernes por la noche. Pero ha llegado un momento que es un lastre, un rollo, una obligación horrible ir a esas clases cuando preferiría estar con mis amigos dando una vuelta por ahí. Pero, “como ya me he apuntado, qué dirán mis compañeros si dejo de ir, ‘debería’ seguir…” Y continúas martirizándote con el “speaking, writing y reading” todos los viernes noche.

¿Qué hacer entonces?

Revisa lo que haces con ojos críticos. Plantéate a cada momento si lo que haces es lo que realmente quieres o ya no.

Me refiero principalmente al tiempo de ocio; pero también en el trabajo. Es duro en los tiempos que corren cambiar de empleo, pero ir mirando otras opciones, formarte para acceder a otro trabajo que te apetezca más…

Piensa que sólo tenemos una vida. Y es mejor pasarla haciendo lo que, de verdad, queramos. Realmente no es obligatorio lo de las clases de inglés los viernes, igual aprendes más en un intercambio lingüístico los domingos por la tarde en un bar del centro.

Por tanto, en resumen:

Revisa en todo momento lo que haces.

– Asegúrate de que sea lo que realmente quieres.

Si no lo es, plantéate cómo cambiarlo por algo que sí te guste.

– No te sientas mal por dejar de hacer algo; antes no lo hacías y no pasaba nada. No se va a parar el mundo.

 

sencilloesmejor.com te desea feliz libertad de elección 🙂

About Irene

Periodista. He vivido ya en Inglaterra y ahora estoy en Dinamarca, siempre buscando mejorar, aprender, y ser feliz (y no necesariamente en ese orden). Creo que lo más sencillo es siempre lo más efectivo. Aquí te cuento cómo mejorar tú también, ser más ordenado, cómo inspirarte para hacer cosas y alguna que otra chorrada :)
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