Getting Things Done -GTD- 7: las listas “a la espera” y “quizá”

En la última entrada vimos las diferentes “listas” o grupos de tareas por hacer. En concreto: “proyectos”, con fecha fija y “acciones siguientes”.

En esta entrada vamos a analizar otras dos que considero muy útiles, incluso si no se usa GTD al completo.

Se trata de las listas “a la espera” y “algún día / quizá”.

La lista “a la espera”

Básicamente se trata de anotar todo lo que has delegado (has pedido a otros que hagan por tí) y no lo han hecho aún.

Por ejemplo: llevas al zapatero una bota a arreglar. En esa lista de “a la espera” anotarías algo como ‘que el zapatero me arregle la bota’. Y si pasan muchos días y no sabes nada del profesional del zapato, puedes llamar y preguntar qué pasa. Si no lo tuvieras ahí escrito puede que no te acordaras y tu bota permaneciera allí por los siglos de los siglos.

Digo que tiene un enorme potencial aún si no usas GTD porque te hace tener constancia de cosas que, normalmente, olvidarías.

Otro ejemplo es haber prestado algo. Suele olvidarse y te quedas sin ello. Si lo tienes anotado, puedes dar un toque al que se lo prestaste para que te lo devuelva.

La lista “algún día / quizá”

Ahí van las tareas que quisieras hacer, pero que no es el momento todavía.

Por ejemplo, lo típico: “aprender X idioma”. Ahora no puedes, pero te gustaría recordar que quieres hacerlo; o volverlo a ver escrito y decidir que no lo quieres hacer ya, que fue el furor del momento, pero ya no.

Otro ejemplo: “visitar Roma con mi perro”. Lo viste en una peli y te encantaría, pero ahora no es el momento. Quizá más adelante sí.

Una extensión de “quizá”: las listas de posibles regalos, viajes, libros que leer…

Si eres muy dado a leer o a ver películas, o quizá a viajar; te gustará tener recogido en algún sitio todo eso que te gustaría ir haciendo poco a poco.

Puedes tener listas de libros que leer, o también de posibles regalos para tu madre.

Puedes leer aquí un poco más sobre esta extensión de las listas “quizá”.

 

El objetivo de todo esto, recordamos, es que no esté en tu cabeza nada que sirva como recordatorio. Es decir, la mente humana es divina para pensar, pero no deberíamos colapsarla para que recordara menudencias (o no menudencias) como, por ejemplo, “comprar chinchetas”. ¿No crees?

This entry was posted in Gestión del tiempo // Time management, Getting Things Done. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>

Current month ye@r day *